tipos de aceite de oliva

Tipos de aceite de oliva y cómo distinguirlos

Existen diferentes tipos de aceite de oliva y se suelen clasificar dependiendo de la calidad de los mismos. Es importante conocer todas estas diferencias, ya que pueden cambiarlo todo a la hora de utilizarlos para un plato o para otro.

A continuación, vamos a analizar los tipos existentes y sus principales características:

Aceite de oliva virgen extra (virgen extra)

 

El aceite de oliva virgen extra (Aove) es el que tiene una mayor calidad en comparación con el resto de aceites. Se caracteriza por tener un grado de acidez inferior a 0,8º y por identificarse su característico olor y sabor a través de una cata humana (no se puede detectar con precisión en un laboratorio).

Para conseguir este característico tipo de aceite se sigue un proceso de minucioso que empieza por recolectar aquellas aceitunas que se encuentran en su punto álgido de maduración. Solo así, los recolectores pueden asegurarnos que la proporción de ácidos grasos monoinsaturados será elevada, y así obtener antioxidantes naturales que tantos beneficios tiene para nuestra salud.

La mejor manera de aprovecharnos de los beneficios del aceite de oliva virgen extra es en crudo. Podemos agregar un poco de este aceite en las tostadas a la hora del desayuno, utilizarlo para aliñar ensaladas, o para otros tantos platos. También es un producto estrella a la hora de conservar alimentos en latas, de hacer escabeches.

También, teniendo en cuenta que su nivel de degradación no es tan elevado como el de otros aceites, se emplea mucho para freír.

Dentro de esta categoría tenemos 2 tipos de aceite:

  • Extra Premium: Este aceite se obtiene a través de aceitunas que se han recogido en su punto óptimo. Se calcula que hace falta entre 7-8kg de aceitunas para conseguir 1L de aceite. Consigue un sabor más afrutado y se distingue por aportar más matices de sabor y aroma.
  • Extra Convencional: La recogida de la aceituna se hace cuando esta está en su etapa de madurez. Hacen falta entre 4-5kg de aceitunas para conseguir 1L de producto. Esta variación no consigue tanta variedad de matices ni atributos saludables en comparación con la Extra Premium.

Aceite de oliva virgen (oliva virgen)

Aunque también es un producto muy bueno para la salud, es posible encontrar algunos defectos en su composición. En el caso de la acidez, se establece que debería ser inferior a 1º. De la misma manera que los aceites anteriores, son una buena opción para seguir una dieta saludable.

El aceite de oliva virgen se suele utilizar más en frituras por tener unas características muy similares al aceite ya descrito. También se utiliza para dar sabor a verduras y pescados, para asar alimentos en el horno, para hacer emulsiones, mayonesas.

También se puede hacer muchas salsas, aunque lo recomendado en ese caso es utilizar algunas variaciones que no tengan un sabor demasiado intenso, para que no arruinemos el efecto de las mismas.

Aceite de oliva (mezcla de oliva refinado y oliva virgen)

Aquí podemos encontrar una mayor variación de opciones. Estos aceites están sometidos a un proceso de refinado que concluye con un tipo de producto que ni tiene olor, ni tiene sabor, para después ser mezclado con aceite de oliva virgen.

En base a las proporciones de la mezcla anterior, podemos encontrar sabores más o menos intensos. En el caso de que la proporción de virgen extra sea mayor, el resultado será más intenso. Si es menor, el sabor será más suave.

Se consigue un tipo de aceite muy bueno para la salud, aunque se habrán perdido bastantes propiedades en relación con el aceite de oliva virgen extra.

Es un producto muy utilizado en cocina: por ejemplo, a la hora de hacer adobos, revueltos, para salteado de vegetales, etc.

Como curiosidad, en el caso de que la acidez del aceite sea superior a los 2-3º, estaremos hablando de un aceite lampante, y estos no son recomendables para el consumo por parte de los humanos. Los aceites lampantes son aquellos que se elaboran con aceitunas dañadas de la campaña, en un proceso de elaboración en el que se pueden presentar ciertas anomalías. Tan solo se podrán consumir en el caso de que se someta a un proceso de refinado en el que se lleven a cabo diferentes procesos físicos y químicos.

En esta categoría nos encontramos con 2 grandes tipos de aceite:

  • De sabor suave: Tiene una acidez de 0, 4º.
  • De 1º: Está considerado como un aceite intenso.

Aceite de orujo de oliva (mezcla de orujo refinado y oliva virgen)

El aceite de orujo de oliva se lleva a cabo con la grasa, huesos y pieles de las aceitunas que han podido crear a la hora de dar forma a los aceites anteriores. Como es un producto de calidad inferior, el precio también es más ajustado. Se calcula que en torno a un 10% del aceite que se produce en nuestro país es aceite de orujo de oliva.

Se suele utilizar, sobre todo, para frituras.

Dentro de este tipo de aceite podemos encontrar 3 clasificaciones:

  • Aceite de orujo bruto o crudo: Es aquel que trata el orujo con disolventes, aunque más adelante serán eliminados. Se caracteriza por tener una acidez superior al 2º. Este aceite no se puede comer.
  • Aceite de orujo refinado: Parte de la base del aceite anterior, pero es sometido a un proceso de refinamiento previo. Alcanzará una acidez máxima de 0, 5º y, de la misma manera que el aceite de orujo bruto o crudo, tampoco es válido para el consumo humano.
  • Aceite de orujo de oliva: Se fabrica combinando aceite de orujo refinado con aceites vírgenes comestibles. Su acidez máxima nunca superará el 1.5º. Este es el único que se puede consumir.

La calidad de un aceite de orujo de oliva es superior a la que aportará un aceite de girasol, pero inferior a un aceite de oliva.

Con esta guía sobre los diferentes tipos de aceite de oliva podrás tener más claro el tipo de aceite que consumes y queda claro que los mejores son los aoves.

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